Empresarios del Aburrá Sur, resilientes frente al Covid-19

Pese al cierre de muchos negocios sin posibilidad aún de apertura y a la operación restringida de otro alto porcentaje, la expectativa de sobrevivencia empresarial en el Aburrá Sur frente al Covid 19 es muy alentadora.

Así lo destacó la Presidenta Ejecutiva de la CÁMARA DE COMERCIO ABURRÁ SUR, con base en el Informe Final de una reciente Encuesta empresarial para la identificación de factores claves para la reactivación en los 5 municipios del Aburrá Sur.

El Estudio fue liderado por la CÁMARA DE COMERCIO ABURRÁ SUR, con el apoyo técnico del Grupo de Macroeconomía Aplicada de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Antioquia.

El muestreo aleatorio en el que participaron 413 empresas, entre Micros, Pymes y Grandes, pertenecientes a Caldas, Envigado, Itagüí, La Estrella y Sabaneta, evidenció que a pesar del panorama negativo en términos de ingresos, un 85% de las empresas aún tienen expectativas favorables en el corto plazo, en relación con la continuidad de su negocio. No obstante, un 15% considera que no está en capacidad de continuar con su empresa en el corto plazo.

Preocupa, además, que un 32% de los negocios que tienen la expectativa de continuar en el corto plazo, no reportan ingresos por ventas.

Este es un segmento crítico que debe ser priorizado, con el fin de evitar su cierre definitivo y salvar los empleos que aún existan.

Al analizar en una escala de 1 a 5 cuáles han sido los factores claves para su reapertura, las medidas con mayor valoración fueron las tareas y los ajustes en materia de Bioseguridad (4.5), seguidos por la reingeniería en materia de costos, gastos y financiación (4.3), y la necesidad de incursionar en el comercio digital (4).

Negocios cerrados

La Encuesta refleja que el 37% de las empresas se encuentra sin ingresos por ventas. Esto corresponde al 32.9% de las empresas que estaban completamente cerradas y a algunas con apertura parcial que no presentan ingresos por ventas.

Una tercera parte de los negocios en el Aburrá Sur se encontraban cerrados al 31 de mayo, lo que pone en riesgo una parte importante del empleo, teniendo en cuenta que se ajustaron 3 meses de confinamiento y posiblemente con dichas empresas cerradas.

El 46% de las empresas manifestaron que se encontraban abiertas parcialmente, mientras que el 21% se encuentran abiertas plenamente.

Preocupa que el 15% de las empresas o negocios abiertos parcialmente indiquen que se encuentran sin ingresos por ventas.

Es delicado, igualmente, que la gran mayoría de empresas estén operando con unos niveles de ventas que pueden poner en riesgo su continuidad, ya que un 42% registran ingresos menores al 50% de lo normal.

Tan solo un 3% de las empresas encuestadas dijo conservar ingresos iguales a los de antes de la cuarentena y un 1% ha obtenido ingresos superiores a lo que tenían previsto sin pandemia.

Ingresos a la baja

El principal motivo para que varias empresas o negocios aún permanezcan cerrados es la falta de autorización (44%).

La aprobación de protocolos y la falta de demanda son otras de las razones de gran peso. Esta última es crítica, ya que se asocia a la caída en el ritmo de la actividad económica, cuya recuperación aún es incierta.

En Sabaneta un 38% de los negocios está a la espera de aprobación de protocolos. En Sabaneta y Caldas un 19% y un 14% de los negocios, respectivamente, ya reportan quiebra.

Así mismo, por falta de demanda en el municipio de Envigado no han podido abrir el 28%; y en los municipios de La Estrella e Itagüí el 20%.

El problema de falta de ingresos en la coyuntura actual afecta en mayor medida a la Microempresa (43% de las empresas sin ingresos) y un 41% con ingresos inferiores al 50% de lo normal.

Caldas y Sabaneta son los municipios del Aburrá Sur con un mayor porcentaje de negocios sin ingresos por ventas durante la coyuntura actual (48% y 43%, respectivamente).

En el Municipio de La Estrella un 4% de las empresas presenta ingresos superiores a lo normal y en Sabaneta un 3%.

Los sectores más afectados son: otras actividades de servicios, con un 67% de las empresas sin ingresos por ventas; las actividades profesionales, con un 49% de empresas sin ventas, y el sector de alojamiento y servicios de comida, con un 43% de empresas sin ventas.

Aunque las actividades de transporte y almacenamiento han venido funcionando con relativa normalidad, preocupa que un 8% no reporte ingresos por ventas.  Además, un 54% estima ingresos inferiores al 50% de lo normal.

Esto puede ser indicativo de una alerta sobre el riesgo de estas empresas para asegurar su sostenibilidad en el mediano plazo.

Reinvención y adaptación

A pesar del alto porcentaje de negocios operando de manera parcial o con cierre total, aún es alta la proporción de los que continúan con la misma actividad que realizaban antes de la llegada de la Pandemia.

Un 10.4% de los de las empresas manifestó haber realizado algún tipo de “re-invención” o cambio en su actividad económica tradicional. Esto puede ser muestra de una resiliencia empresarial al tratar de sobrevivir en el mercado.

El 79% de las empresas que cambiaron su actividad principal son Microempresas y el 16% Pequeñas Empresas.

Cabe aclarar que las Microempresas son las que mayores cambios han gestionado en sus actividades económicas.

Muchas de las nuevas actividades que manifestaron estar realizando dichas empresas, corresponden especialmente a nuevos productos que antes no realizaban, donde predominan tapabocas y productos de aseo y desinfectantes.

Los negocios cuya actividad han tenido que cambiar para continuar operando se ubican en mayor medida en Envigado (35%), mientras que el mayor porcentaje de los que no han cambiado de actividad están en Itagüí (43%).

Finalmente la encuesta identificó que un gran porcentaje de los negocios NO tienen relación con el comercio internacional.

El 81.8% de las empresas sondeadas NO exporta ni importa directamente. Esto, sin embargo, no las exime o blinda frente a las fluctuaciones e incertidumbres de los mercados internacionales, ni mucho menos de las afectaciones en el costo de sus insumos por los incrementos en la tasa de cambio.